Sine Mora

Sine Mora

El matamarcianos que estabas esperando

Se puede decir que Sine Mora es el primer matamarcianos que realmente es de nueva generación. Con unos gráficos espectaculares, una cuidadísima historia, modos de juego interesantes y una mecánica de juego bastante nueva, Sine Mora tiene todo lo que debe tener un juego para hacer avanzar el género hacia el futuro después de unos años de cierto estancamiento. Ver descripción completa

PROS

  • Shoot’em up de esta generación (de verdad)
  • Historia y diseño de jugabilidad
  • Gráficamente muy espectacular

CONTRAS

  • Muy difícil en modo Arcade

Excelente
9

Se puede decir que Sine Mora es el primer matamarcianos que realmente es de nueva generación. Con unos gráficos espectaculares, una cuidadísima historia, modos de juego interesantes y una mecánica de juego bastante nueva, Sine Mora tiene todo lo que debe tener un juego para hacer avanzar el género hacia el futuro después de unos años de cierto estancamiento.

Sine Mora es la idea que tiene el famoso diseñador Suda 51 sobre los shoot’em ups. Lo que hace es quitar cualquier tipo de energía o vida para sobrevivir, y le da todo el protagonismo al tiempo. Empiezas la partida con un tiempo finito que va hacia atrás, cada enemigo derribado añade más tiempo al cronómetro que se convierte en una obsesión a las pocas partidas. Si no matas enemigos mueres por el tiempo, si te aciertan con una bala se te resta tiempo. Es, en el fondo, una carrera mortal contra el tiempo.

No hay diferentes armas, en su lugar puedes mejorar la normal hasta en 10 niveles. En paralelo hay un arma secundaria más potente y un efecto ralentizador de tiempo que se recarga mediante powerups.

Sine Mora es un shoot’em up lateral, en lo que se llama 2.5D. Los gráficos son en tres dimensiones aunque la jugabilidad es en 2D. Si entramos al detalle se puede decir que pertenece al subgénero “danmaku”, es decir es un matamarcianos donde se agolpan en pantalla decenas de disparos y debes aprender sus patrones de movimiento para sobrevivir. La dificultad está muy equilibrada porque no todo el rato esquivas balas, también hay secciones de habilidad en la que pasas por escenarios con objetos y otras zonas de más calma al estilo shoot’em up tradicional.

Hay cuatro modos de juego diferentes: Historia, Arcade, Ataque de Tiempo y Ataque de Jefes. El modo Historia se queda con los dos niveles de dificultad más accesibles y el resto de modos, como el Arcade tienen una dificultad mucho más elevada.

Lo más impresionante de Sine Mora es el espectáculo gráfico y sonoro. Nunca había visto un matamarcianos tan gráficamente sublime como este, con un diseño original, unos aviones perfectamente recreados, unos fondos de escenario para enmarcar y un colorido buenísimo. Pero si cada fase tiene su propia particularidad, son los jefes finales los que te dejan con la boca abierta. Hay una buena cantidad, todos ellos con diferentes etapas de enfrentamiento. Enormes, perfectamente animados, terribles e hipnóticos al mismo tiempo. Sine Mora recoge la esencia de lo que debe ser un buen jefe final.

El shoot’em up que estábamos esperando

Sine Mora es la mejor evolución del género que he visto en años. Capta la esencia “danmaku” sin echar atrás a los más inexpertos como ocurre con los juegos de Cave. Lo mejor es que por fin un matamarcianos poligonal se juega exactamente igual que los juegos de sprites. Esta era la última barrera técnica y jugable a superar que tenía el género, y el motivo por el cual los matamarcianos más elogiados de los últimos años seguían siendo con gráficos tradicionales. Si te gustan los shoot’em up te gustará Sine Mora.